Imagen de Luis Hernández Alfonso sobre el fondo de una vista de Buñol.

Una mala gestión municipal aborta una donación cultural

(Segunda carta abierta a la alcaldesa de Buñol)

Señora alcaldesa:

En mi carta abierta del pasado 4 de los corrientes, cuyo contenido puede verse en <www.comunicavalencia.es/la-hoya/2019/02/04/mi-fracaso-con-el-ayuntamiento/>, le hablaba, en tono crítico, de la fallida donación para nuestro pueblo, de un importante legado cultural, del ilustre buñolero Luis Hernández Alfonso, ofrecido por su nieta, la Dra. Elena Herrero Hernández, donación que han hecho imposible usted y su equipo. Creo que por no haberla sabido valorar ni gestionar.

La publicación de mi anterior carta en la mencionada web, ha sido como un catalizador que ha disparado su actividad epistolar, interrumpida por usted el 25.06.2018, fecha de su último mail. El mismo día que apareció mi carta en la web, le faltó tiempo para enviarme un whatsapp que, entre otras cosas decía: «Juan, me sabe muy mal haberle decepcionado. Pero usted sabe que los servicios jurídicos del Ayuntamiento necesitaban documentalmente la titularidad del donante sobre los documentos que se pretendían donar»…  

Yo pensaba rebatirle discreta y privadamente su afirmación, de forma breve y por el mismo medio, pero, aunque yo no estoy redes sociales, ni quiero, alguien de Buñol, me envió una imagen de facebook en la que aparecía ese mismo mensaje que usted me había enviado. Así pues, siguiendo su proceder, me siento autorizado a hacer pública esta segunda carta abierta, cuyo argumentario y fechas puedo demostrar documentalmente.

Vamos a ver alcaldesa: o le falla la memoria o, lo que es peor, miente para, de alguna manera, justificar una nefasta gestión que ha privado a Buñol de un importante bien cultural. Verá: el documento de titularidad, firmado por la donante, y que usted dice no haber recibido, se lo envié, vía e-mail, el 12.06.2018 (al día siguiente que usted lo pidió). Y todo esto pasó en junio, no julio como usted dice en facebook. Supongo que dio por bueno el documento puesto que nada objetó, en sus dos correos posteriores (ni el de 19.06.2018 ni en su último, de 25.06.2019). Pero, alcaldesa, aunque fuese verdad que no le envié o no recibió ese documento, ¿qué interés mostró usted en retomar el tema y ver qué pasaba? Es muy evidente que ningún interés, ya que su silencio ha durado un año largo, justo hasta que ha visto mi carta en la red, criticando públicamente su gestión.

Precisamente en su último correo (25.06.2018) me decía que tenía un contacto (el vicerrector de la Universidad de Valencia) al que podía proponerle se hiciera cargo del inventario del legado. Yo le respondí, en esa misma fecha, diciéndole:«a la Dra. Herrero  le parece buena idea y me dice le dé su dirección de correo para que, a partir de ahora, puedan comunicarse directamente usted y ella». La Dra. Herrero (en adelante Elena) llegó incluso a decirme:«el inventario puede hacerse a posteriori, en Buñol»…. Creo que no se pueden dar más facilidades ni mostrar más confianza.

Como mi relación con Elena es fluida he sabido que –¡oh milagro!– también la ha contactado usted por primera vez. Al parecer, mi anterior carta publicada, más que «abierta», fue «carta milagro».

Seguidamente, por ilustrar un poco más el contexto y entresijos de este asunto, y para que el lector tenga más elementos de juicio, –tendrá muchos más visitando la web mostrada arriba– me permito comentar a continuación, los mensajes recientes cruzados entre usted y Elena. Pero antes quiero mostrar, muy resumidos, unos correos entre Elena y yo, que dan una idea de lo que fue el principio del fin.

Elena (12.06.18) me comenta que la alcaldesa, como socialista, esta donación le viene como anillo al dedo… Y añade que este legado familiar le hace ilusión se quede en nuestro pueblo. En este punto ya habían comenzado la ausencia de contactos por parte de la alcaldesa y Elena me comenta que tenía otras opciones de donación.

Por mi parte (27.07.18) le digo: «Buñol fue tu primera idea y a mí me encantó. Sería precioso y por ello hemos trabajado en esa dirección, que ojalá se materialice.   …pero si sigue la relajación y desatención en el ejecutivo local, les dices que han perdido su oportunidad y trabajas en la otra opción»…

Elena (27.07.18) me comenta que, efectivamente, si la alcaldesa no la contacta, tiene muy buenas relaciones en la URV de Tarragona, de la que es profesora visitante, así como en la UPV… Pasado ya dos meses largos sin noticias de la alcaldesa, me comenta (02.10.18) que me agradece mi interés y contactos con el ayuntamiento, pero no cree que la alcaldesa tenga ningún interés en el asunto.

Unos días después (16.10.18) le digo: «ya me irás comentando cualquier novedad sobre el legado de tu abuelo, que para Buñol sería un honor pero sus políticos no se lo merecen. Si la alcaldesa, no te contacta, ignórala y sigue por el otro camino que me indicas»…

 Seguidamente paso a comentar los contactos cruzados entre usted y Elena que, al igual que los anteriores, son muy reveladores. Todos ellos son del pasado día 5 de los corrientes. De sus dos mensajes a Elena, por dirigirse a terceros, respeto a su privacidad y solo me permito comentar algún elemento del contenido. Sin embargo, los mensajes de Elena los transcribo en su literalidad porque, como puede ver, dice copiármelo a mí al enviárselo a usted.

  • Me comenta Elena que usted le envía un mail pidiéndole disculpas por no haber podido materializarse la donación, entre otras cosas por la falta de personal cualificado disponible para hacer el inventario…
  • Elena le responde«Estimada Alcaldesa: el problema lamentado por Ud. fue el del inventario, tarea que, como puede imaginar, tratándose de un escritor prolífico, no puede acometer nadie que no sea un bibliotecario o archivero profesional […].  […] le envié mediante Juan (al que copio este mensaje) un documento… en el que consta mi declaración de titularidad, eso fue el 12 de Julio de 2018, y obviamente quedé a disposición para aportar cualquier otra declaración o prueba oportuna.  […] un amigo y profesor de una universidad estadounidense […], ha manifestado un interés muy vivo por este legado, de modo que, a falta de una posibilidad concreta y libre de obstáculos prácticos en la Comunidad Valenciana, lo más probable es que me decante por donar el legado de mi abuelo (cuyo libro ganador del Premio Cervantes en 1930, Virreinato del Perú, ya se halla en el catálogo de la Hispanic American Society de Nueva York) a un ateneo del estado de Oregón (University of Oregón), donde he tenido el gusto de trabajar cuatro años como investigadora, si bien en la universidad médica (OHSU). Como decían los romanos, «nemo propheta in patria», pero lo importante para mí, como nieta y responsable de su obra, es que esos papeles inspiren ideales, tesis universitarias, trabajos de investigación y sean útiles a un público que los pueda y sepa apreciar.  […] Estoy segura que, de ser así, los estudiante hispanos (y no solo) encontrarán en el legado de mi abuelo Luis una fuente de valores que trascienden lo que hoy llamamos banalmente «política», ya que él quiso identificar más los errores de su propio bando que criticar los del ajeno. En este sentido sí es una pena que todo esto tenga que cruzar el charco, porque seguramente más falta nos haría en nuestro pobre país».
  • Me comenta Elena que usted le responde, lamentando lo ocurrido e insistiendo en que, sin ayuda externa, no hubieran podido hacerse cargo de la donación. También le plantea la posibilidad de obtener un copia digital del Premio Cervantes 1930 para la Biblioteca Municipal, asumiendo su costo.
  • Le responde Elena«Yo también lo siento, y no le escondo que esto me ha causado también mucho pesar, al ser voluntad última de mi hermano y compartida conmigo que el fondo quedara en Buñol. Poseo dos ejemplares de Virreinato del Perú, uno de 1930 y uno de 1945, me quedaré con el primero y donaré la otra edición a la universidad que reciba la donación, desconozco si hay otras formas de contar con la obra, quedando yo a disposición de la biblioteca de Buñol si desearan sacar Uds. una copia digital».

Resumiendo: ¡qué pena alcaldesa! Pienso que tras la exposición anterior, en forma de epistolario, habrá rebobinado la «película» de unos hechos que comenzaron hace un año largo. Una «película» en la que ambos hemos actuado. Yo, como buñolero de a pie, desde mi humilde papel de mediador. Usted como alcaldesa y gestora. Yo apasionadamente por la trascendencia de lo que se ofrecía a Buñol. Usted con la distancia y las limitaciones inherentes a su cargo político y, si me lo permite, con cierta dejadez e indiferencia. Le aseguro que el final de esta «película» me ha dejado un malísimo sabor de boca, por lo que Buñol ha perdido. Entiendo que a usted también le habría gustado un final feliz, sobre todo por el «puntazo» que habría supuesto en su haber político. Yo tengo la conciencia tranquila por haber hecho todo lo humanamente posible. Desconozco si usted puede decir lo mismo. En cualquier caso, pienso que usted y su concejal de cultura, no han estado a la altura de sus cargos, al no haber sabido guardar las formas. Sí, porque a Elena y a mí nos han ninguneado. A ella haciéndole imposible la donación de un importante legado familiar y a mí con desatenciones de comunicación permanentes.

Por último mostrarle mi rechazo a esa costumbre tan recurrente en la mayoría de los políticos: cuando fracasan, se equivocan o fallan, la culpa es del otro. Pero si el otro tiene argumentos y, además, demostrables, eso ya no cuela. En su caso, pretende demostrar que el fallo ha sido nuestro, por no haberle enviado un documento, cosa que no es cierta, como ya he dicho. Hubiera quedado mejor alegando falta de medios, cosa hasta cierto punto creíble. Pero, a mí, lo que me ha quedado claro, ha sido su escaso interés y falta de voluntad política.

Le deseo suerte en lo personal y que le vaya bien.

Un cordial saludo. Juan Simón Lahuerta

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